SI TIENES TIEMPO LEE ESTO

MALDITOS POLLICÍAS.

Al comenzar la obra se verá a un chavo sentado en una silla frente al escritorio copiando algunos apuntes. Escribe con bastante habilidad al tiempo que toma chicharrones de un recipiente.
(Sami interrumpe su trabajo)
SAMI: __¡chin! (toma la goma y borra ; escribe) --F-U-N-D-A-M-E-N-T-A-L-M-E-N-T-E (toma un chicharrón y se lo come, continua escribiendo muy atentamente para no cometer otro posible error)
SAMI: --Ay que aburrido esta esto, debería estar echando hueva con mis amigos.
Lo olvidaba yo no tengo amigos soy el más abierto de la clase; bueno no tanto como colín o el chávelo como cuando quiere exponer pero para haya voy.
Mejor le hablo a Peter, pero como si no tengo su numero.(Repentinamente y con brusquedad entran 3 policías armados con pistolas de diferentes calibres.
POLICIAS:--¡Quieto prieto! ¡No te muevas! (se dispersan por todo el cuarto sin dejar de apuntarle; todos alterados)-- ¡No trates de hacer nada porque te carga la que te trajo! ¡Alza los brazos! Nada de tonterías porque te sonamos. (Cautelosamente el sargento se acerca a Sami y le golpea un brazo)
SARGENTO:--¡Levántate! (muy asustado sami obedece) --Las manos atrás!
SAMI:--¿Co…co…cómo?
SARGENTO:--¡Las manos atrás! ¡Rápido! (El sargento lo amarra. El teniente se acerca a Sami)
TENIENTE:--¿Dónde están los otros?
SAMI: ¿Quie..quie..quienes.. o...tros?(El sargento enfadado toma a Sami por el cuello de la camisa y lo jala con brusquedad, el teniente lo recibe con un golpe en el estomago. Sami a punto de caer es sostenido por el sargento)
TENIENTE:--¡No te hagas tonto! ¡Los otros!
SAMI:--(Difícilmente) ¿Qué otros?
TENIENTE:--Tus cómplices. ¿Dónde están?
SAMI: --No entiendo…yo no tengo cómplices.
TENIENTE:--(Sarcásticamente)¿No entiendes? (lo golpea en el estomago, Sami cae al piso haciéndose un ovillo )—A ver extranjero, ¿Ya entiendes? ¿He?
SAMI: --(Sin aire) No se dé que hablan)
TENIENTE:-- ¿A no sabes de que hablo? ¿He? Bueno bueno te lo voy a explicar. (Al sargento) Hay que explicárselo porque no sabe nada. Dice. (Ríen)Tráele una silla para que no se canse. (A Sami, con ironía) ¿O estás bien allí?
SARGENTO:--(Al policía que les está cuidando las espaldas) tráele una silla.(Sami se ha puesto de pie muy dificultosamente; el policía le pone la silla y se va al fondo con metralleta en mano)
TENIENTE:--¡Siéntate! (lo empuja haciéndolo caer a la silla) --¿Estas cómodo?
SARGENTO:--Sabes de que hablamos, ¿No? ¿Esta claro? (Le propina una bofetada)
TENIENTE:--(Se pasea) Bien. Ahora empieza a decirnos todo lo que sabes.
SAMI: --Yo no se nada, señor.
TENIENTE:--Vamos, habla. Tienes que decirnos todo. Te escuchamos.
SAMI: --Yo a ustedes no tengo nada que decirles.
SARGENTO:--¿A no? (Le golpea la cabeza) ¿Entonces no sabes nada del comando?
SAMI: --¿Del comando?...Les digo que no se de que hablan.
TENIENTE:--Mira pinche machito no te hagas pendejo y dinos todo lo que sabes. No estamos jugando asi que habla si no quieres que te vaya peor. (Silencio) ¡Habla cabrón! (Lo empuja fuertemente haciéndolo caer de la silla).
POLICÍA: Teniente no hay nadie; parece que esta solo el. (El teniente habla con el sargento en voz baja, después el sargento habla con el policía y le da indicaciones también en voz baja.(El policía comienza a registrar todo y el teniente se dirige a carlos que a logrado ponerse de rodillas)
TENIENTE:--¿Quiénes mas viven contigo?
SAMI: --Mi familia
TENIENTE:--¿Dónde están?
SAMI: --Mi papa y mis hermanas están en sus trabajos y mi mama salió a comprar el pan.
TENIENTE:--¿ Conoces a Manuel?
SAMI: --No
TENIENTE:--¿ A Mario?
SAMI: --Tampoco
TENIENTE:--¿No conoces a Arturo, a Lorenzo, a Roca?
SAMI: --No, no los conozco.
TENIENTE:--¿Estás seguro?
SAMI: --Si seguro no se quienes son. (El teniente saca un cigarrillo el sargento se lo trata de encender rápidamente pero su encendedor no funciona; el teniente se lo arroja a Sami en la cara
TENIENTE:--¿Dónde está Federico?
SAMI: --¿Federico? ¿Qué Federico?
TENIENTE:--El jefe de todos ustedes. Roca me dijo que te veías con el aquí. ¿Dónde está?
SAMI: --No sé quién es, ni lo conozco.
TENIENTE:--(Le acerca la pistola a la cabeza. Sádico) No te hagas el que no sabe. ¿Dónde está?
SAMI: --(Muy asustado) No sé, no sé donde está.
SARGENTO:--(Que curiosea en el escritorio) ¡Teniente! ¡Teniente! Oiga esto (arranca la hoja del cuaderno y lee en voz alta) “Las garantías sociales que establece nuestra ley son resultado directo de nuestra revolución. Social y fundamentalmente se refieren a dos cuestiones: la agraria y la laboral. Uno de los fines de quienes participaron en la lucha armada fue que las tierras se repartieran entre quienes realmente la trabajan”
TENIENTE:--¡Aja! Con que no eres uno de ellos. Te agarramos con las manos en la masa, muchacho ¡Ahora ya no puedes decir que no los conoces asi que es mejor que nos confieses todo, todo! ¿Entiendes? ¡Anda, vamos, dinos que planes tienen y donde se reúnen! ¿Reciben dinero del extranjero? ¿De que país? ¿Quién les da las armas? ¡contesta!
SAMI: --Les digo que yo no se nada
TENIENTE:--¿Entonces qué significa lo que estas haciendo?
SARGENTO:--Esto es propaganda comunista y tu eres el encargado de hacerla y repartirla.
SAMI: --Les juro que no. Lo que estoy haciendo es un trabajo de la escuela, la maestra de ciencias sociales me lo dejo de tarea…Si no me cree pregúntele a ella para que vea que le estoy diciendo la verdad.
POLICIA--: ¡Asta crees chavo!
TENIENTE:--Después vamos a ver a esa maestrita, también ella debe de ser uno de ustedes. (Pausa) ¿Cuántos son?
SAMI: --¿Quiénes?
TENIENTE:--Tus cómplices ¿Cuántos son?
SAMI: --Le repito que yo no tengo cómplices.
TENIENTE:--¡No voy a estar perdiendo el tiempo contigo! ¡Confiesa o te parto la madre, cabrón! ¡Habla!
SARGENTO:--¿No vas a hablar? (Sami no responde, el sargento le da un puntapié en el estomago, Sami cae inconsciente) ¡Vamos habla!
(El policía está dejando en completo desorden la habitación y después de depositar una maleta sobre la mesa revive a Sami con un chorro de agua)
POLICIA:--Te recomiendo que hables si no quieres sufrir. (Sami permanece cayado) –Vaya si que me sorprende lo valiente que son los de la resistencia.
SAMI: --No entiendo, ¿Cuál resistencia?
POLICIA:--(De manera evasiva) ¿Quieres un cigarrillo? (trata de ponérselo en la boca; Sami se resiste) A poco me vas a decir que no fumas chance y hasta te des tus toquesotes.
Bueno si no quieres ni modo luego no digas que te tratamos mal.
TENIENTE:--(A Sami) ¿Tu nombre?
SAMI: --Samuel Gerardo.
TENIENTE:--No te hagas pendejo. ¿Tu nombre?
SAMI: -- Samuel Gerardo Martínez Huerta.
SAMI: -- El nombre con el que te conocen tus cómplices ¿Cuál es?
SAMI: --Yo no tengo otro nombre me llamo Samuel Gerardo Martínez Huerta. Aquí en la bolsa de mi pantalón tengo mi credencial de la escuela, véala para que compruebe que le estoy diciendo la verdad.
(Por una indicación del teniente el sargento le lleva la porta credencial el teniente la registra y al encontrar un billete de veinte pesos se lo embolsa, saca la credencial y tira la mica al suelo; lee en voz alta)
TENIENTE:--La escuela oficial Nº32 acredita a Samuel Gerardo Martínez Huerta como alumno del tercer año (Al policía) Hey tu ve afuera y dile a una pareja que vayan a la escuela Nº32 y revisen si el muchacho estudia ahí.
POLICIA:-- Si mi teniente:
TENIENTE:-- ¿No se te olvida el nombre?
POLICIA:-- No mi teniente. (Sale)
TENIENTE:--(A Sami) Pobrecito de ti, donde no sea cierto, porque te vamos a dar en toditita la madre.
SARGENTO:--(Que registra el cuarto) ¡Mire esto teniente! (Le da un libro)
TENIENTE:--(Lee) “La arquitectura de Tlatelolco” ¡Y me estas diciendo que no eres uno de ellos!
Sabes muy bien qué es esto, verdad, poyo. (Lo golpea despectivamente) Literatura subversiva, ¡Bah! Pura mierda. (Al sargento ) Registra todo hade haber mucha vasca escondida por ahí.
POLICÍA:--Ya estuvo teniente.
TENIENTE:--Ahora si me vas a decir todito, todito ¡Entiendes! ¿Cuántos son? ¿Donde se reúnen?¿Reciben dinero del extranjero? ¿De que país? ¿Quién les da las armas? ¿Dónde esta Federico? ¡contesta! (Lo golpea)
SAMI:--No…n…no…se.
TENIENTE:--Vas a hablar, machito, vas a hablar. A ver si no me dices la verdad cuando te cuelgue de los huevos.
POLICÍA:--Teniente ¡Teniente! (Los otros sacan sus armas al oír los gritos de su compañero)
TENIENTE:-- ¿Qué es eso?
POLICÍA:-- Creo que es una bomba.
TENIENTE:-- ¡A chingaos! Ten cuidado, no la muevas mucho.
SARGENTO:-- Con cuidado, con cuidado. No se te vaya a caer y nos lleva la chingada. (El sargento y el teniente se alegan lo más posible)
TENIENTE:-- Ponla en la mesa con mucho cuidado, no se te vaya a caer.
SARGENTO:-- Camina despacio, no sea que explote esa cosa. (Todos se reúnen alrededor de la mesa y observan la “bomba” con miedo y curiosidad
SARGENTO:-- Donde estará la mecha.
POLICÍA:-- Creo que es esa cosa de en medio.
TENIENTE:-- No sean bueyes es digital. (El sargento mueve “la bomba”)
SARGENTO:-- Miren, miren cuando la moví se abrió.
POLICÍA:-- A ver, a ver.
TENIENTE:-- Ten cuidado no vaya a explotar.
SAMI:-- Eso no puede explotar porque no es una bomba
SARGENTO:-- Creo que nos quiere hacer pendejos.
SAMI:-- Eso es un reloj.
TENIENTE:-- ¿Un que dijiste?
SAMI:-- Un reloj. (Los policías se miran entre sí desconcertados)
TENIENTE:-- Reloj o no, ¡Te chingas! (Al sargento) Ponle la capucha. Y tu (Al policía) Avisa por radio al comandante que ya agarramos a uno. (El policía se sale)
TENIENTE:-- Vámonos.
SARGENTO:-- (A Sami) Párate. (Sami permanece sentando) Te digo que te pares. (Toma a sami del cuello de la camisa y lo levanta) Camina. (Sami permanece inmóvil) Camina hijo de la chingada. (Lo empuja haciéndolo caer)
TENIENTE:-- Ha (Se acerca a la mesa y toma la maleta; Al sargento) Es desobediente el muchachito ¿He? ¡Levántalo!
SARGENTO:--(Levanta a Sami)¡Camina y nada de pendejaditas! (El policía regresa)
Policía:-- (Entrando) ¡Teniente, teniente! Ora si ya la regamos, teniente. Mi comandante me dice que la cosa no era en la calle de sonora del distrito; si no en el distrito de la ciudad de sonora.
TENIENTE:--¡Pendejos! Quítenle las esposas y la capucha, rápido. Apúrense, ¡Vámonos! ¡De prisa!
TENIENTE:-- Chavo tu disculpa (Salen todos el teniente con la maleta en la mano. Sami permanece inmóvil; lentamente camina hacia la mesa con miedo, odio, ira y llora, toma la hoja de su cuaderno y lentamente la arruga a la vez que va dejando de llorar. Tira con odio el papel y dice):
SAMI:-- ¿Por qué yo? ¿Por qué a mí? ¿Qué fue lo que hice? Malditos pollicías (En eso se cierra lentamente el telón)

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